La mayor parte de los tumores que se localizan en el seno no son malignos: es decir, no son cancerígenos ni se difunden por el cuerpo. Los tipos de cáncer de mama se clasifican según la zona de la mama donde crecen y su estadio (o gravedad).

Existen dos tipos de cáncer de mama:

Carcinoma ductal in situ: Tiene su origen en las paredes de los conductos de la mama. Se trata de la primer fase del desarrollo del tumor, cuando no se haproducido metastasis (la invasión de las células cancerígenas a un órgano distinto al que las produjo). Es muy sencillo de extirpar y detectar (basta una mamografia).

Carcinoma ductal infiltrante o invasivo: Originado en el un conducto mamario, ha logrado atravesar el tejido  adiposo del seno e inicia su expansión a otras zonas del cuerpo. Es el responsable de un 80% de los cáncer de mama.

Carcinoma lobular infiltrante o invasivo: Se forma, como los anteriores, en los lóbulos de la mama, pero tiende a extenderse y atacar otros órganos con gran rapidez. El 15% de los tumores malignos son de este tipo. Su virulencia se agrava por el hecho de que no es sencillo de detectar.

Carcinoma inflamatorio: sólo componen el 1% del total de casos de tumores malignos. Es agresivo: crece rápidamente y es muy invasivo. Hace irritar la piel del seno y la calienta. La piel de la mama se torna gruesa y hueca, como la de una toronja, y aparecen sobre ella arrugas y protuberancias. Un síntoma de que el cáncer ataca y bloquea los vasos linfáticos.

También se conoce el carcinoma lobular in situ, que no se trata realmente de un cáncer, aunque tiene su origen como esos tumores en los lóbulos de las glándulas mamarias. Sin embargo, su presencia es un factor de riesgo que predispone a la mujer a desarrollar tumores malignos. Suele aparecer poco antes de la menopausia.